Padre Nuestro
Que caminas en las calles enloquecido por el tráfico
Santificado sea tu sombra, /bajo flamboyanes manchando el asfalto.
Bendito sea el templo de tu nombre, de tu santo entierro, en un ataud de cristal para que te vean.
para que te vean
Que cierren tus heridas,
Qué todos los días te brinden una luz de Valproato de Magnesio
Padre suyos que visitan Roma y saludan al santo Papa
De ellos padre, que ofrecen la mano con los dedos anillados
De los otros que no tienen una moneda para darle a Caronte
A los que no llegarán los perros ciegos para guiarlos en la orilla, en la muerte.
Padre mío y nuestro,
que duerme en los puentes peatonales
que se cubre con la luz de las pantallas policromáticas
Padre de los niños que nacieron con SIDA
padre de los pornógrafos
de la monarquía europea
padre de la miseria de Job
que firmas papeles en oficinas
que ordenas secuestros selectivos
que orinas nuestras tumbas
padre de aquellos que aman a Mammon
Miranos a los ojos o a la cuenca donde tuvimos ojos
Que estamos ciegos y desnudos
Y sólo alcanzamos a ver sombras en monitores con estática
Y sólo alcanzamos a mirarte en la miseria de nuestros orines
Padre de aquellos que pisan la justicia
Arropanos desde el frio
Libranos de los buitres.
Raúl Ríos Trujillo
