El amor en los tiempos del AH1N1
Son muchas las razones por las que debemos tomar conciencia de que la aparición del virus A/H1N1 es un evento único que cambiará nuestra vida y que algunos comportamientos, a partir de ahora, deberán ser modificados.
Hace unos días escuché en la televisión a una persona preguntar si, después de esta contingencia, habría que dejar de saludar de beso y el médico respondió que, seguramente, luego que esto pase todo volvería a la normalidad. Lo que no explicó es hasta cuándo, en realidad, pasará la contingencia o dejaríamos de tener cuidado para no adquirir el virus.
De acuerdo a los epidemiólogos, la actual contingencia representa el claro de una guerra en contra de un enemigo desconocido. Miles de posibilidades acechan tras el virus entre mutaciones, oleadas de resurgimiento temporales o una reconfiguración que podría volverlo más letal o inofensivo. Lo cierto es que, sin afán de ser fatalistas, la única solución es la prevención y, si para prevenir necesitamos modificar nuestras conductas, ya deberíamos pensar en cómo arreglarnos la vida sin saludos de mano o besos en la mejilla.
