No cantar a la inflexión ni a la belleza
La certeza finita del amor (ni al hambre ni al odio
Ni de las instituciones manifiestas

Ab absurdum
Ab imo pectore

Ver al espejo desmoronar
Coger el mazo y golpear

El estuco a polvo de tu propia estatua
En arena de espejos

Golpear el jade, quebrarlo hasta en astillas de luz

Ni a la Polis escribir
No al cadáver de la arquitectura humana

Romperte la nariz y las rodillas
Flagelarte, tirar tus vértebras al oráculo

Y reunirte pronto en el verso
Y en la sangre
Y en el músculo vivo

Ad hominem

Esa es la poesía.

(Raúl Ríos Abril 2009)