Bukowski
Poema de amor a una chica que hacía striptease
hace 50 años yo miraba a las chicas
que se desnudaban y contoneaban
en el Burbank y en el Follies
y era muy deprimente
y muy dramático,
la luz iba cambiando del verde al
púrpura y al rosa
y la música era fuerte y
vibrante,
ahora estoy aquí sentado esta noche
fumando y
escuchando música
clásica
pero aún recuerdo algunos
nombres: Darlene, Candy, Jeanette
y Rosalie.
Rosalie era
la mejor, sabía cómo hacerlo
y nos revolvíamos en los asientos y
rugíamos
cuando Rosalie brindaba magia
a los solitarios
hace ya tanto tiempo.
y ahora, Rosalie,
estarás muy vieja o
muy quieta bajo
tierra,
yo soy aquel chico
con la cara llena de granos
que mentía sobre su edad
sólo para poder
verte.
eres buena, Rosalie
en 1935
suficientemente buena como para recordarte
ahora
que la luz es amarilla
y las noches son
lentas.
Consejo amistoso a un montón de jóvenes
Id al Tibet
montad en camello.
leed la Biblia
teñid vuestros zapatos de azul.
dejaos la barba.
dad la vuelta al mundo en una canoa de papel
suscribios al Saturday Evening Post
Masticad sólo por el lado izquierdo de la boca
casaos con una mujer que tenga una sola pierna y afeitaos con navaja
y grabad vuestro nombre en el brazo de ella
lavaos los dientes con gasolina
dormid todo el día y trepad a los árboles por la noche.
sed monjes y bebed perdigones y cerveza.
mantened la cabeza bajo el agua y tocad el violín
bailad la danza del vientre delante de velas rosas
matad a vuestro perro
presentaos al Alcalde
vivid en un barril
partios la cabeza con un hacha
plantad tulipanes bajo la lluvia.
Pero no escribáis poesía.
MAS DISCUSIÓN
Risque, ella dijo, ¿no adoras a
Rilke?
no, dije, me aburre,
los poetas me aburren, son mierdas, caracoles, pedacitos de
polvo en un viento barato.
Lorca, dijo, ¿qué te parece Lorca?
Lorca era bueno cuando era bueno. Sabía como
cantar, pero la única razón por la que te gusta
es porque fue asesinado.
Shelley, entonces, ¿qué te parece Shelley?
¿no se ahogó en un bote de remos?
entonces ¿qué te parecen los amantes? me olvidé sus nombres…
los dos franceses, uno asesinó al
otro…
bárbaro, dije, ahora háblame de
Oscar Wilde.
un gran hombre, dijo ella.
él era inteligente, dije, pero vos crees en todas esas cosas
por la razón equivocada.
Van Gogh, entonces, dijo ella.
ahí vamos, dije, ahí vamos de nuevo
¿qué me quieres decir?
quiero decir que lo que los otros pintores de la época decían era verdad:
que era un pintor promedio.
¿cómo lo sabes?
lo sé porque pagué $10 para entrar y ver algunas de sus
pinturas. vi que era interesante,
honorable, pero no grandioso.
¿cómo podes decir, preguntó, todas estas cosas acerca de toda esta gente?
querrás decir, ¿por qué no estoy de acuerdo con vos?
¡para ser un hombre que casi se está muriendo de hambre, hablas como si fueras
un tremendo sabio!
pero, dije, ¿no se murieron de hambre todos tus héroes?
pero esto es diferente; no te gusta nada de lo que a mí me gusta.
no, dije, simplemente no me gustan de la manera que
te gustan.
me voy, dijo.
podría haberte mentido, dije, como la mayoría
lo hace.
¿quieres decir que los hombres me mienten?
sí, para llegar a lo que crees que es sagrado.
¿quieres decir que no es sagrado?
no lo sé, pero no te voy a mentir
para que funcione.
vete a cagar entonces, dijo.
buenas noches, dije.
ella dio un bruto portazo.
me levanté y prendí la radio.
había un pianista tocando la misma pieza de
Grieg. nada cambió. nada
cambia nunca.
nada
LLEGARON A TIEMPO
me gusta pensar en escritores como James Joyce
Hemingway, Ambrose Bierce, Faulkner, Sherwood
Anderson, Jeffers, D. H. Lawrence, A. Huxley,
John Fante, Gorki, Turgenev, Dostoievsky, Saroyan,
Villon, incluso Sinclair Lewis, y Hamsun, incluso T. S.
Elliot y Auden, William Carlos Williams y
Stephen Spender y el valiente de Ezra Pound.
me enseñaron tantas cosas que mis padres
nunca me enseñaron, y
también me gusta pensar en Carson McCullers
con su Café Triste y Ojo dorado.
ella me enseñó muchas cosas que mis padres
nunca supieron.
me gustaba leer los libros de tapa dura de las bibliotecas
en su simple encuadernación de biblioteca
azul y verde y marrón y rojo claro
me gustaban los viejos bibliotecarios (varones y mujeres)
que te miraban seriamente
si tosías o te reías muy fuerte,
y aún cuando se parecían a mis padres
en realidad no había ninguna similitud.
ahora ya no leo a estos autores que alguna vez leí
con tanto placer,
pero es bueno pensar en ellos,
y también me
gusta mirar las fotografías de Hart Crane y
Caresse Crosby en Chantilly, 1929
o las fotos de D. H. Lawrence y Frieda
asoleándose en Le Moulin, 1928.
Me gusta ver a André Malraux en su traje de aviador
con un gatito en el pecho y
me gustan las fotos de Artaud en el loquero
Picasso en la playa con sus fuertes piernas
y su cabeza pelada, y también está
D. H. Lawrence ordeñando esa vaca
y Aldous en Saltwood Castle, Kent, Agosto de
1963.
Me gusta pensar en toda esta gente
que me enseñaron tantas cosas que yo
nunca había imaginado antes.
y me enseñaron bien,
muy bien
cuando eso era tan necesario
me mostraron tantas cosas
que nunca creí que fueran posibles.
todos esos amigos
bien adentro de mi sangre
quienes
cuando no había ninguna oportunidad
me dieron una.
El arte..
Cuando el
Espíritu
Se desvanece
Aparece
La Forma.
Charles Bukowski
