Desde que nació mi hijo pocas veces nos hemos separado más de tres días, ayer él y su madre viajaron a la Cd de México por una causa necesaria, pensamos en que se quedara conmigo pero imaginé que le haría más falta su madre que yo que soy su padre, entre la tienda y mis cosas poco tiempo me quedaría para atenderlo, y traerlo a la tienda no es una buena opción, Raúl es uno de esos niños que no puede quedarse quieto 3 segundos.

Así que me quedé en casa por tres días, no puedo decir que solo, se quedó conmigo nuestra tortuga.

Ayer mientras lo alimentaba extrañaba a mi hijo y a mi mujer, pobre de mi, sólo y con tortuga.