Nota, selección y traducción de FERNANDO CANTÚ JAUCKENS
1
Al poeta y amigo Allen Ginsberg lo convencería también sobre el budismo. En 1955 le escribió: “La mente tiene su propia luz interior pero sólo se revela si dejas de pensar y permites que el cuerpo se disuelva… Todos tus sentidos se purifican y tu mente regresa a su estado original de Perfección. ¿No te acuerdas de antes de nacer?”.
Pero es en su novela Los vagabundos del Drama (1953) en la que Kerouac describe mejor su aproximación al budismo. En ella narra cómo conoció en San Franciso, California, a un orientalista al que llama Japhy Ryder (en realidad Gary Snyder, otro amigo poeta), experto en budismo Zen y traductor de poesía china y japonesa al inglés. En uno de los capítulos iniciales Keoruac (Ray Smith) escribe sobre Japhy, con quien tenía incesantes discusiones sobre budismo: “Conocía todos los detalles del budismo tibetano, chino, mahayana, hinaya, japonés y hasta el de Burma, pero cuanto antes le advertí que me importaba un comino la mitología y todos los nombres y sabores nacionales del budismo, y que sólo me interesaba la primera de las cuatro nobles verdades de Sakiamuni: Toda la vida es sufrimiento. Y que hasta cierto punto me interesaba la tercera: Se puede obtener la cancelación del sufrimiento, lo que entonces dudaba que pudiera lograrse”.
2
Los orígenes del haiku se remontan al Japón del siglo XV, pero alcanzan su máxima expresión con los escritos por Basho y Buson en los siglos XVII y XVIII. Los haikus clásicos son poemas de tres líneas y 17 sílabas. Algo así como:
Cayó la luna del cielo.
Peces de luz por todo el río
Kerouac, sin embargo, quiso experimentar, liberarse del conteo de sílabas para llegar más a fondo en la esencia de la forma poética. Escribió: “Yo propongo que el ‘haiku occidental’ sencillamente diga mucho en tres líneas de cualquier lengua occidental. Un haiku debe ser sobre todo muy sencillo y libre de cualquier truco poético, pintar un cuadro pequeño y ser al mismo tiempo tan airoso y gracioso como una Pastorella de Vivaldi”.
Varios poetas norteamericanos intentaron escribir haikus, inspirados en el clásico libro de T.D. Susuki Ensayos de Budismo Zen (1927). Pero según Allen Ginsberg, Kerouac fue “el único maestro del haiku. Él es el único en Estados Unidos que sabe cómo escribir un haiku porque habla y piensa así”, declaró al Paris Review.
Entre 1956 y 1966 Kerouac escribió casi un millar de haikus. En 2003 Regina Weinreich, experta en Kerouac y la generación beat, publicó (Penguin) una amplia selección de esos haikus dispersos por toda su obra. Muchos son visiones agudas de la naturaleza, al estilo de los clásicos japoneses. Otros revelan instantes de una desolada belleza, como hacen las pinturas de Edward Hopper. Lo que sigue es la selección personal y traducción de algunos de esos haikus.
Cantú Jauckends.Investigador y periodísta.
***
Instantes de desolada belleza
por JACK KEROUAC
1
Una flor
al lado del risco
Se inclina ante el cañón
2
Cruzando el campo de futbol
al regresar de su trabajo
el solitario hombre de negocios
3
Ningún telegrama hoy
—Sólo cayeron
Más hojas
4
Chicas preciosas corren
y suben los escalones de la biblioteca
Con sus shorts puestos
5
Un toro negro
y un pájaro blanco
Parados juntos en la playa
6
Los grillos —lloran
por la lluvia—
¿De nuevo?
7
La silla de verano
meciéndose sola
En la ventisca
8
Una rosa blanca
salpicada de rojo —¡O
la cereza de un helado de vainilla!
9
Descalzo junto al mar
me detengo para rascarme un tobillo
Con el dedo gordo del pie
10
Mañana de octubre fría y quebradiza
—los gatos peleándose
En las hierbas
11
Las estrellas corren
con rapidez
A través de las nubes
12
El sonido del silencio
es toda la instrucción
Que recibirás
13
Hombre muriéndose
Luces del puerto
Sobre agua quieta
14
Autobús Greyhound,
fluyendo toda la noche,
Virginia
15
Por siempre y por siempre
todo está bien—
bosques de medianoche
16
Bebiendo vino
—la Reina de Grecia
en una estampilla postal
17
Bach a través
de una ventana abierta
los pájaros guardan silencio
18
Mañana fresca y con brisa
—el gato retoza
Sobre su lomo
19
Solo, en ropas
viejas, bebiendo vino
Bajo la luna
20
Mirándose mutuamente,
Ardilla en la rama,
Gato sobre el césped
21
Invierno—ese
nido de golondrina
Aún vacío
22
Mucha bebida & fiestas
de piano—llegó
y se fue la Navidad
23
El hijo empaca
sin hacer ruido mientras la
Madre duerme
24
Cierra los ojos—
El rentero llama
A la puerta trasera
Kerouac. Su obra completa ha sido editada por Anagrama.

Con todo respeto, una sola observación: Originalmente, los haikus, tienen cinco silabas en la primera y tercera linea; y en la segunda, siete…
Saludos
Comment by Peggy Bonilla — August 1, 2006 @ 4:07 pm
Cierto Peggy, en los casos de traducciones (lo he hecho) es un verdadero problema encajar las formas de la poesía, casi siempre se termina sacrificando el sarcófago sobre la esencia.
Otra observación por demás viciosa, el haiku auténtico al ser japonés no tenía una forma definida como lo conocemos ahora, fueron los occidentales quienes como siempre vinieron a complicarlo todo, los grandes autores de haikus como Bashó tendían a explicar el haiku como un momento exácto de emoción pura.
Me acuerdo a raja tabla unos hermosos..
De no ser por ti,
Demasiado grande sería el Bosque.
otro.
Quiero ver el monte Fujuyama y morir.
Alguien me podría recordar la métrica de los Tankas?
(Puede que no sean literales, ¿Le hablas a mi memoria?)
Comment by Raúl — August 1, 2006 @ 4:13 pm
Quizá las traducciones o traiciones sean un atentado contra el sentido o el metro original de los poemas. En este caso, de las sílabas contadas con minucia por Kerouac; sin embargo, su impulso aún sigue intacto en el silencio con el que merece ser léida la poesía. Un gusto recorrer nuevamente tus espacios.
Saludos…
PD Las tankas están comuestas por cinco líneas (dos heptasílabos que se añaden a las tres primeras líneas del hai kú)de la siguiente forma: 5/7/5//7/7/
Comment by angel — September 13, 2006 @ 7:00 am
Ángel, gracias por recordarme las tankas, gracias también por pasarte por estos lares..
Comment by Raúl — September 13, 2006 @ 9:14 am
Niebla va sola
la acompañada brisa,
discipandose.
Comment by A. Elisa Lattke Valencia — December 4, 2006 @ 6:51 pm
Ríe mi silencio
cuando más callada estoy.
Lágrimal lleno
Comment by A. Elisa Lattke Valencia — December 4, 2006 @ 6:54 pm
Niebla va sola
la acompaña brisa
disipándose
Cristal de roca
mirada impenetrable
de claros ojos
El bambú sueña
Apiñándose feliz
va meciéndose
Temblor de rama
vuela un ave nocturna
Topillo corre
Elisa Lattke
Comment by A. Elisa Lattke V. — January 27, 2008 @ 8:50 pm
Bien Eliza, son bellos,¿Tuyos?
Comment by Raúl — January 27, 2008 @ 11:20 pm
Sí, ¡gracias por publicarlos! Son míos. Me encanta jugar con las palabras que armonizan en ideascon penamientos bellos. Un entretenimiento para el espíritu que me relaja mucho. Saludos cordiales. Elisa
Comment by A. Elisa Lattke V — February 6, 2008 @ 8:23 am
GOTEOS DEL ALMA…
Me gotea el alma
Cuando la niebla baja
moja mi cara
Siento tu cielo
y te miro como ardes
y aún pides fuego
Deslizándome
soy voluta de niebla
en tu atardecer
La noche reza
poniéndose su manto
muy estrellado
Amor de fuego
Ardes por mis entrañas
Sacudes vientre
Palpita mi ansia
palabras por en tus oídos
Encantamientos
Vuela mirada
Embelesos de ocasos
por horizontes
Llora mi tiempo
Despidiéndose alegre
del tosco barro
Bendito tu Amor
si el junco ríe y sueña
por los pantanos
El sol protege
Vida sabe hasta cuando
En sombra espera
Llora el silencio
montañas de palabras
que nunca dice
Se agita un sueño
Inquieta pesadilla
persigue noches
Talan el bambú
El viento gime nieblas
de llantos yermos
Cuenco de barro
dame a beber la vida
Que no sea un sueño
Voy caminando
Tu sendero impaciente
me va besando
Se aclara el día
cuando recuerda su amor
La niebla despeja
Quiéreme más
que yo te espero luego
Por mar de clamas
Siempre morimos
Unos amando mucho
Otros llorando
Pero me quedo
a esperarte en un canto
Sin hasta luego
Donde florece
se esconde nuestra vida
Cuando amanece
Tañen campanas
Los cipreses erguidos
lloran su suerte
Y con sus puntas
señalan a las almas
que van alegres
Hoy te besado
como besa la noche
el alba alegre
Ya me despido
Cantándole a mi tiempo
mi amor dormido
Te regalo poemas
que llevan los sonidos
de mis guaduales
Tiembla tus lágrimas
descendiendo con prisa
por surcos de agua
*A. Elisa Lattke V
6-2-08- Madrid (Esp.)
*Otro regalo a vuelapluma.
Comment by A. Elisa Lattke V — February 6, 2008 @ 9:49 am