¿Viste en el cine monstruos de mitos?
Bicefalos bufalos y centauros con la mirada triste
¿Viste los gnomos?
¿Los leístes en libros de fantasía?
Que no somos otros que los mismos.
¿Viste en el cine monstruos de mitos?
Bicefalos bufalos y centauros con la mirada triste
¿Viste los gnomos?
¿Los leístes en libros de fantasía?
Que no somos otros que los mismos.
Sucede que también existen desiertos de lluvia.
Sucede que también existen desiertos de lluvia
Tempestades de luz
Fuegos fatuos
(gemas blandas en cristales de sal púrpura
Suceden pies descalsos sobre brazas deslumbrantes rojas
Y cicatrices hermosamente eternas.
Te soy en las manos
Esa habilidad de dibujarte en la penumbra
Abro tus puertas
Me oculto en tu caliz
Estas mis manos que te resbalan como cristales de agua.
Te soy en la punta de mis dedos
Estoy ciego y lleno de ti
como una hoja en la que has escrito un verso
Pasa que cuando me despierto y ella no está ya a mi lado enloquezco.
Pasa que la locura regresa cuando cojo el coche y voy a esperarla en la puerta de su trabajo.
Que nazco todos los dias de ella,
Y que tiemblo cuando la veo.
Te acuerdas de aquella cancion gitana de Ketama.
Te miro y tiemblo,
te miro y tiemblo.
Que el acto de cantar no es más que un primitivo intento de vencer al miedo.
El miedo al silencio.
Después de tanto desvario un poco de poesía.
Los últimos post estuvieron un poco sin viento, para volver azul de nuevo este blog un poco de poesía.
Del guatemalteco Germán Guinea Diez:
Es la lluvia, la hormiga que asciende lenta
en la hoja intemporal;
es la hoja, la lluvia que moja
el negro paraguas;
es el paraguas,
la sombra donde crece el delgado tallo;
es el tallo,
el fulminante verde que amanece en mis ojos;
son mis ojos, los creadores de la página;
es la página,
el epitafio de las letras;
es la letra,
el caos de mi nombre.
GGD
De veras que hermoso poema.
Revisando como todos los dias las síntesis informativas de los diarios nacionales me encontré con este cable de la AP.
Si bien su tienda es pequeña, la victoria de Raquel Chávez no lo es.
Las multas—una de 15 millones de dólares y otra de 53 millones—no se anunciarán formalmente mientras no concluya el período obligatorio de apelaciones, pero los reguladores oficiales y un representante de la Coca Cola confirmaron esas cifras a The Associated Press.
No es coincidencia alguna que la batalla se librase en México, que es el país con mayor consumo de refrescos embotellados per cápita en todo el mundo.
Ni siquiera Chávez, de 49 años, pensaba ganar la batalla legal cuando un distribuidor de la Coca Cola le prohibió que vendiese Big Cola, una marca que llegó procedente de Perú, o de lo contrario se arriesgaba a perder el suministro del refresco estadounidense.
“El servicio no me lo puede quitar, les dije. Eso es anticonstitucional”, dijo Chávez a The Associated Press. “Yo no sabía si de veras era anticonstitucional pero de todas maneras se lo dije”.
Coca Cola desmintió que sus prácticas comerciales fuesen monopolísticas.
“Respetamos las… decisiones”, dijo el vocero Charley Sutlive. “No obstante, hemos utilizado el proceso de apelaciones que nos corresponde para presentar el argumento de que nuestras prácticas comerciales cumplen con las leyes de competencia de México y para demostrar que… son leales”.
Las ventas de Coca Cola abarcan alrededor del 70% del mercado de refrescos en México, y todas las tiendas de comestibles venden esa marca. Chávez también la vende. Pero según declaró a la AP, resiente que se le diga lo que puede vender o no en su establecimiento.
“Aquí ustedes no mandan”, dijo Chávez a los rep, comenzaron a pedirle que les vendiese Big Cola, un refresco importado que comenzó a penetrar en el mercado de la Coca Cola debido a sus precios más bajos.
Los representantes del refresco estadounidense quisieron prohibirle que vendiese el producto peruano, pero Chávez se negó.
“Yo me siento como un ciudadano que exige sus derechos, y no se deja pisotear”, declaró Chávez. “Nada más”.
Yo no me ilusionó porque hace poco más de dos años un civil ganó a la cadena de tiendas Farmacias del Ahorro una querella millonaria que obligaría a la empresa despojarse del nombre (Farmacias del Ahorro) por haber sido este ocupado y registrado años antes en modesta droguería de barrio en Comitán Chiapas, de eso nada se supo luego y hasta ahora la megaempresa de los Castañon nunca modificó nada de su publicidad lo que permite suponer que con artimañas legales se pasó la ley por el arco del triunfo.
Imaginense lo que pasará con la Coca Cola, nada, sólo eso.
Se me ocurrió de hablar de Silvio Rodríguez, pero ¿Que? Si mucho o casi todo se ha escrito de este flaco y calvo trovador cubano. Algo para aportar es el recuerdo personal que hace algunos años estuve en la lista de correo de la tropa cósmica, una de las más grandes comunidades musicales en la web y claro dedicado al universo que las canciones de Silvio sugieren.
Alguna ocasión leí una opinión del poeta uruguayo Mario Benedetti sobre la música de Silvio, Mario decía, la poesía del futuro ya no estará en los libros que cada vez menos gente lee, la poesía del futuro tendrá que abrirse puertas, tal el caso de Silvio que no es el único pero quizá el más importante poeta músical en habla hispana del siglo XX, y claro que hay que darle la razón, más que canciones la mayoría de las piezas de Silvio son poemas exquisitos.
Como siempre un pero tendrá que salir a relucir sobre la imágen de un genio, bueno, Silvio tal como Pablo y el propio Fidel Castro son casi símbolos de una época en la que una revolución fue posible, el tiempo se ha encargado de minar muchos detalles de esta historia pero no ha podido hacer nada en contra del legado músical de ambos trovadores cubanos (Pablo y Silvio), pero, ¿Y las personas?
Muy pocos saben aspectos personales de Silvio, es un viejo huraño y ermitaño malhumorado en exceso y algunos dicen que hasta rabioso en demasía, hay crónicas que lo retratan como intolerante con los periodistas y dueño de una personalidad de miedo y desencanto.
En fin, sin afán de crear más mitos les regalo estas leyendas en torno a Silvio y a su música, años de idolatrarlo y devorar cualquier información de su figura me han dado estas joyas quizá recreadas con la mia y la imaginacion de otros, no me atrevo a calificar esos mitos como verosímiles o auténticos, los dejo como leyendas.
El Unicornio Azul.
Un amigo me contó, ignoro su fuente, (Esa incertidumbre es quizá la más bella cualidad de estas historias); alguna vez en la vida de Silvio una niña, hija de algún buen amigo del poeta, se extravió -pudo ser secuestrada o simplemente se escapó- (¿Había secuestros en la Cuba de los 70´s?) El caso es, para consolar a los padres de la niña extraviada Silvio compuso una de sus canciones más famosas. Repito, esta historia puede ser inventada pero es muy ad hoc si ponemos atención a la letra de la canción.
Pero la razón de escribir estas letras no es la de contar la historia del unicornio que al caso es la más simple, otra anécdota me impulsa más, se trata de la canción De la ausencia y de ti (Una de mis favoritas), el titulo original de la canción es: De la Ausencia y de ti, Velia, el tiempo y la flojera le quitaron la dedicatoria tal y como ahora se conoce más esta bella melodía, pues bien, Velia (Ramírez) era -o es- una bella mujer mexicana que en los tiempos primeros de la revolución cubana brilló como bailarina en esa Isla de ensueño, la historia dice que Velia logró atrapar el corazón de Silvio para luego abandonarlo y regresarse a su país México, Silvio melancólico compuso en memoria de ese amor una de las canciones más tristes de su repertorio.
Para esta historia sí tengo algunos elementos de veridicción, hace algunos años un periodista escribió en el diario mexicano “La crónica” los datos que provocan estas líneas, ahora mismo google me arrojado una entrevista al diario cubano La Victoria en el que Silvio confirma la sospecha, Velia es la mujer mexicana, que le robó el corazón hace 30 años.
La niña que quería ser canción
Queda una historia más, en una velada literaria, entre lecturas y cervezas, un buen amigo, Hugo Montaño que acudía conmigo al taller literario del colombiano Ricardo Cuéllar Valencia en los tiempos de universidad me contó la historia de otra canción de Silvio, se trata de “Y Mariana”.
Se dice que en una de las épocas más críticas de la revolución cubana Silvio como buen revolucionario se dedicó en cuerpo y alma a ofrecer su arte para su país, de esta parte de su vida nos quedan canciones como, Madre, Te doy una canción, Playa Girón, entre otras, en medio de este ir y venir un día el poeta armó un pequeño concierto para un horfanatorio de la Habana, Silvio se encargó de hablar con los niños, antes de cantar.
Se acercó a todos y a todos les preguntó algo esencial:
¿Que quieres ser de grande?
Muchos contestaron palabras imaginadas, así hubo alguno que quería ser bombero, otro marinero, uno más artista, pero había una pequeña niña -la más pequeña- que miraba sin hablar desde un rincón del albergue, Silvio sensible a la mirada infantil se acercó a ella y le preguntó:
-¿Cómo te llamas?
- Mariana, contestó ella con una voz tiernísima.
- Y bueno Mariana, tú, ¿Que quieres ser de grande? -preguntó el poeta-
La niña con una enorme sonrisa que dejaba ver su incompleta dentadura blanca le respondió sin duda:
- Canción, -Mariana quería ser canción-
Silvio no sólo cumplió el sueño de la pequeña huerfana si no que regaló al mundo una canción con un mensaje complicado pero un final simple. Mientras todo mundo buscaba ser muchas cosas la pequeña quería ser canción.
Y hay un extra, los que tienen nociones de música saben que la canción de Mariana es muy dificil de ejecutar en guitarra.
Sin temor a perder mi credibilidad les aseguró que no soy responsable de la veracidad de estas historias en torno a la figura de Silvio Rodríguez, simplemente como dije al principio creo que son leyendas hermosas que de boca en boca y de imaginario en imaginario nos van dejando una idea clara de lo que a través de los años se vuelven un puñado de canciones. Eso, en cosas indestructibles.
Salud y Libertad
Raúl Ríos
Cuando era niña Paty disparó un fusil que su tío guardaba detrás de la puerta, sus pequeños dedos blanquísimos acariciaron el gatillo apoyando el rifle en el suelo, cerró uno de sus ojos para afinar puntería sobre una negra mariposa que revoloteaba en la bombilla y luego.
PUM!!!
Sólo un ruido en sus oídos y un agudo dolor en la cara.
Paty conserva la cicatriz que dejó en su barbilla el efecto de golpe contrario a la explosión, algo que los hombres de armas llaman patada.
Todavía recuerda de la travesura, los redondos ojos azules de su padre levantándola en vilo con la cara ensangrentada, una pequeña herida en forma de media luna, unas cuantas gotas de sangre.
El tío recibió del abuelo un regaño memorable y Paty, dos puntadas de hilo doméstico y una sesión exhaustiva de cura de espanto. Aún ahora, con veintiocho años le duele la herida en las lunas llenas.
Gonzalo es el hijo de Paty, tiene apenas ocho meses de nacido pero esta tarde ya descubrió su sombra, extiende sus deditos queriendo tocar su hallazgo mientras Carlos, su padre, le sostiene en el patio.
Gonzalo tiene los ojos verdes matizados con pequeñas manchas de un extraño color, no quiere irse del sol, parece divertirse tomando el control de la sombra en el piso, Paty le observa.
Gonzalo descubre su sombra.. Le dice a Carlos que no logra entender la magnitud del acontecimiento.
-¿Ya viste?
-Y ¿Qué?
Lo descubrió, por fin. -Dice atenta.
-Pero ¿Qué?, -se rasca la cabeza
Nada, Es una forma especial de sabernos existentes cuando el sol refleja nuestra materia corpórea sobre ese efecto de luz y calor en el suelo, así podemos asegurarnos que no somos una jugarreta de los colores y los reflejos que el ojo humano permite. La sombra es más física que cualquier color o cualquier ruido.
-No te entiendo, insiste el asorado Carlos.
Ella, con un gesto, señala desdén a su esposo. -Olvidalo.
Esa noche antes de dormirse Carlos piensa en la reflexión de su esposa, cuanta diferencia existía en sus formas de percibir la vida, nunca imaginó que un pensamiento tal pasara por la mente de Paty, una niña lista que había crecido en un rancho.
No tiene lógica matemática se repetía en la vigilia. La luz, las sombras, los colores y su relación con el ojo humano.
¿En dónde esta la metafísica?
¿Cómo será el mundo de los perros que no tiene una visión como la nuestra?
Así se durmió, sabía que no terminaría el capítulo con ese pensamiento, su esposa siempre iba más allá.
La mañana siguiente al despertar Carlos, Paty se había marchado con Gonzalo que esperaría en la guardería hasta la hora de salida de su madre.
En el refrigerador descansaba una hoja pegada a un iman, decía en color azul y letras grandes y redondas.
Gonzalo descubrió su sombra, no lo olvides. Atentamente: Paty.