La lluvia, sí esa niña desnuda.

En mi pueblo cuando llueve dicen que ya vino el norte, la gente se pone feliz porque el mango despierta el canto de los pájaros y las ranas celebran sendos festivales, Desde niño siempre me atrajo esa cualidad de la lluvia, tocar el alma de cuanto todo moja. Cuando llueve de pronto me pongo azul como el gato de Roberto Carlos, escucho la versión del fantasma de la opera de Lacrimosa o en vano busco algún suicidio para refugiarme, casi siempre termino en este sino de escribir para no morir.

Mi único poemario completo por ejemplo se llama “Círculo de navegaciones a la lluvia que retorna”, hace unos días me dediqué a revisar documentos viejos en mi pc (mismo que sospecho cualquier día dice basta), me encontré con textitos como goteras, a veces pienso con estas pistas, ¡¡A donde putas está mi poesía, yo digo que son de la llovizna.

Lo peor, todas las tardes está lloviendo.

No lo estoy planeando..

Yo quiero morir un día que llueva.
Que llueva mucho.