Esbozos de “Alertas Rojas” e Instrucciones para cambiar el mundo
Pareciera que el eco de aquella guerrilla de indígenas mayas que se levantó en armas en 1994 en contra del gobierno mexicano, se perdería luego entre los gritos de muchos en estos largos 11 años de una guerra plagada de silencios y engaños, no es así, basta un susurro, algunos garabatos de la pluma del líder Subcomandante Marcos para remover heridas, recordar grandes pendientes y doler de lecciones no aprendidas en México.
Hay que decir que en los últimos días los comunicados firmados por Marcos y el EZLN rompen con un silencio que tiene más de olvido, uno necesario entre los indígenas guerrilleros y los tecnócratas del gobierno de Vicente Fox, un silencio que se antoja ausencia para muchos, como sí aquello fuera un sueño malo, aquel que nunca ocurrió, no es así, al contrario, la lucha indígena hoy parece más viva que nunca, advierte sospechas, habla de futuro, falta lo que falta, dice.
Sus formas son otro detalle, el pasado 20 de junio un comunicado rebelde hizo contener a muchos la respiración, “Alerta Roja” es la palabra que pronuncia, una que desde la masacre de 45 indígenas de Acteal en 1997 no alzaba, las reacciones no se hicieron esperar, el ejército se puso a la defensiva, todos los poderes lo hicieron, pero no era un “Alerta Roja” de guerra como tal, otro comunicado dos días después lo desmiente, “No hay guerra”, sólo es un movimiento táctico, en tanto hay grandes movilizaciones de medios de comunicación al territorio autónomo zapatista, todo está desierto, el EZLN está vivo y los guerrilleros se mueven como un solo cuerpo “a la clandestinidad” se convocan, duelen y queman como una herida.
Entre la incesante ola de información que desató la “Alerta Roja” en los últimos días se encuentran declaraciones de alivio gubernamental, y hasta el deslinde del ejército que al principio adelantó incursionar en el territorio zapatista para quemar plantíos de mariguana, hay otras notas de risa, En Chiapas la “Alerta Roja” no afectará al Turismo, todo en la licuadora mediática se escribe con tinta amarilla cuando la sangre no alcanza para los titulares, como en sus buenos tiempos el EZLN es de buen comercio.
¿Que sigue?, Esperar lo que falta, entre líneas Marcos habla de la primera incursión zapatista cuando la base guerrillera decidió apoyar a un candidato al gobierno de Chiapas, falta lo que falta dice, habla de una consulta en la que se decidirá algo importante, ¿Qué falta? Los que escribieron la historia de otras revoluciones latinoamericanas saben que el último paso de los grupos armados es volverse a la política, pero acaso no estamos frente a un franco coqueteo a las elecciones a la presidencia de México en el próximo 2006 ¿Sería Marcos un buen candidato?
Falta lo que falta, pero ¿Acaso no ya hemos visto todo? No, seguramente algo inédito nos reservan, así son las revoluciones, tal viene una frase de los comunicados zapatistas al inicio de la revuelta en 1994, “Nosotros lo único que nos propusimos fue cambiar el mundo, lo demás lo vamos improvisando”.
