Alineación de planetas

Yo como todos los de mi generación crecímos con la firme creencia que el fin del mundo vendría con el año 2000, a finales de los 70´s hablar del armagedon era casi un tabú, el fin de siglo era un suceso que anudaba miedos en el estómago, un oculto temor acechaba en ciernes alumbrado por el artificio de las leyendas y los profetas del apocalípsis, un año tan lejano como el 2000 (desde principios de siglo) se visionaba de pronto como un terrible suceso que cambiaría la faz de la tierra, todavía recuerdo el libro de Charles Berlitz “El fin del mundo: año 1999″ en el que el autor inglés artífice de otros libros igual de “acertados” reúne una serie de datos que según su apreciación garantizaba el fin de los tiempos el 31 de diciembre de 1999.

Pasó el 2000 y la terible tensión o miedo mundano a lo incierto siguió, así tuvimos que vivir el susto de aquel loco francés que decía que la sonda espacial MIR se estrellaría en París y que esa era la señal del fin del mundo, recientemente nos han regalado otras joyas tales como que un asteroide chocará inevitablemente en la tierra en años próximos lo que desencadenará una serie de cambios climatológicos globales que acelerarán un proceso que en la tierra de forma natural llevaría millones de años, el choque de trozos de hielo polares, etc.

Lo cierto es que el fin del mundo como tal no es lo que imaginamos, no veremos bajar del cielo cuatro jinetes o caerá una estrella y de pronto en cuestión de segundos seremos ya historia en la historia, el fin del mundo está activado desde hace mucho, y somos nosotros mismos los autores de este capitulo y colofón.

El cuento de las profecías ahora está respaldado por los terribles pronósticos de estudios científicos y por sucesos que vemos desfilar ante nuestros ojos, así vimos un maremoto terrible que cambió la geografía de un continente y alteró el eje de la tierra, vimos dos bolas de fuego estrellarse en las torres gemelas, somos testigos del inicio de una guerra silenciosa y mortífera contra el fanatismo y para colmo también estamos viviendo el descubrimiento de los llamados “Códigos de la Biblia”.

Hace unos días, un rumor corrió en el Internet, esto era que este día 5 de mayo que coincide como el día 5 del mes 2 del año 5 ocurriría una alineación planetaria como un suceso extrodinartio del cual no sabremos nunca los estragos, algúnos científicos apocalípticos decían que la alineación planetaría bien podría estropear el magnetismo de la tierra lo que llevaría desde el cambio de los mapas magneticos del planeta hasta el derretimiento de los casquetes polares (que ya está ocurriendo) y el emergimiendo de islas por siglos escondidas en las profundidades marinas, pasó el día 5 y no pasó nada, a pesar de que el suceso sí ocurrió y la alineación no pasó más que de algunas luces de más en el firmamento hasta el día 21 de este mes.

Retomando un poco más los llamados códigos secretos de la biblia, uno puede llegar a dudar de que ciertamente esta historia sea una más de las que se hunden en lo ligero de otras leyendas, sólo que esta teoría de códigos secretos ocultos en el texto sagrado está respaldado por uno de los matemáticos más brillantes del planeta y estudios serios y medios de comunicación tan importantes como la BBC y su canal Discovery le han brindado el beneficio de la duda.

Cierto, los códigos además de predecir sucesos de la historia como el asesinato de Ysath Rabin y el ataque de Irak a Israel, predice la palabra “Holocausto nuclear y fin de los tiempos” con el año 2006.

En tiempos oscuros como los que estamos viviendo y a pesar de que la profecía del papa de la paz se interponga no deja de preocupar esta profecía, sobre el código secreto de la biblia se han llenado bibliotecas y fiel a mi costumbre de compartirles el material que pueda tener yo les ofrezco el libro más importante que se ha escrito sobre el tema, ya saben sólo pidanlo en los comentarios o en mi correo y se los mando, a decir verdad el libro del código son dos, los dos los tengo en formato pdf y como siempre se los brindo.

Sobra decirles que después de vivir en mis 32 años infinidades de fines del mundo, una profecía más fallida es como una raya más al tigre, yo sigo pensando que la esperanza de salvarnos nace todos los días y que el mundo se acaba todos los días.

Pero no se desencanten todavía nos queda más, acuerdense que el próximo 6 de junio del 2006 veremos la fecha profetica en el apocalípsis el día de la bestia: 666 cuando supuestamente tenga que nacer o emerger el anticristo, les digo, todavía nos queda mucho que ver y nuestros hijos verán más todavía, nos resta dejarlo todo en manos de aquel para el que todo principio es final.