(Jóven a casi 50 años)

El bossa

Entre Enero y Febrero de 1959, hace casi medio siglo, el cantante compositor brasileño Antonio Carlos Jobim y el guitarrista de 27 años de edad, Joao Gilberto jugarían a grabar unas canciones con un estilo diferente, el mensaje de Jobim en el reverso del pequeño Acetato llamado “Chegade Saudade” saludaba con unas palabras cual sortilegio al jóven guitarrista: “João Gilberto es un bahiano bossanova de 27 años.” Así nació una de las voces más dulces de la expresión músical latina, de las aportaciones del Brasil para el mundo, la más importante: El Bossa Nova.

Aunque esta no es la primera ocasión en que se registra la palabra Bossa Nova, los músicos cariocas la utilizaban desde antes para nombrar el estilo de cada movimiento, el mensaje de Jobim (conocido como el padre del “Bossa”) escrito al reverso de un disco tan significativo es lo que se podrá advertir desató la revolución músical más excitante del idioma portugués de los últimos tiempos.

El dato despierta la curiosidad y la memoria, en México el rastro del Bossa Nova es muy pobre, aunque desde el punto de vista músical la riqueza armónica de esta corriente brindó matices nuevos en la música popular, es lamentable dar cuenta que la figura de Jobim como del Bossa es practicamente desconocida en nuestras tierras.

Si acaso forzamos nuestras referencias y damos con la infaltable “Garota de Ipanema” como uno de los símbolos más clásicos de esta hermosa música, la figura musical del Brasil más conocida en nuestro país es sin duda Roberto Carlos, ni siquiera Caetano Veloso o Gal Costa, y no es decir que la balada dulzona de Roberto Carlos sea mala sólo que esta misma quizá sea producto de la revolución que implicó el Bossa Nova, una verdadera lástima.

En los años 60s el Bossa significó un verdadero movimiento revitalizador de la lírica latina, una mezcla de samba, jazz y ritmos africanos propios de la cultura brasileña cubiertos del preciado tamiz que regala el idioma portuguez y claro la poesía. Y no es decir poesía como cualquier otra, la poesía del Bossa es especial y única, llena de ritmo y sensualidad y con la poesía nos encontramos con poetas como Vinicius de Moraes o Toquinho como sus máximos exponentes.

Es cierto que las distancias entre la cultura latina hispanoparlante en la que se incluye México, es muy grande para con la de los hablantes del idioma portugues brasileño, fácil se recuerda que no es sino hasta con la incursión de la televisión en los años 80s y propiamente de las telenovelas brasileñas (Tieta basada en la novela Tieta do Agreste de Jorge Amado por ejemplo) es que nos acercamos un poco a la visión cultural del Brasil, pareciera que es un país extranjero en un continente cercado por sus diferencias culturales, sociales y políticas pero abrazado por el vínculo linguistico.

Así caemos con la figura de los padres del Bossa Nova, el cantante Antonio Carlos Jobim, el poeta Vinicius de Moraes, el guitarrista Joao Gilberto quienes lograron poner en la alta cumbre su movimiento y su visión, tal pareciera que el mundo entero fuera una bahia hermosa.

La grandilocuencia de la epoca que permitía además entramados de escándalo y fama con sus grandes personajes insertó al Bossa Nova en una moda cultural que permitió a sus artístas convivir con iconos de la cultura pop norteamericana tal el caso de Frank Sinatra quien se dio el lujo de grabar un disco acompañado de Antonio Carlos Jobim, con las canciones clásicas del compositor carioca traducidos al inglés, así escuchamos La garota de Ipanema (The girl from Ipanema), O amor en paz (Once i loved) entre otras en el idioma de Sinatra, con su estilo característico y su gran desenvolvimiento de ganster clásico.

Luego del Bossa vinieron otros movimientos más sociales y contestatarios como el tropicalismo o “La jóven Guardia”. Brasil también es la historia de sus dictaduras, en los años 70s la Bossa, la Tropicalia, el samba y la música nordestina tuvieron un rol único librando batallas en contra de la censura, la represión política del Estado militar se ensañó con figuras como Chico Buarque, Caetano Veloso, Geraldo Vandré, Gonzaguinha, Taiguara, João Bosco, MPB-4, Beth Carvalho y muchos otros que ahora forman parte de la trágica historia musical en países como los de nuestra América Latina.


Vinicius, Tob y Chico Buarque en una foto memorable

A los que amamos el Bossa Nova nos da gusto recordar la figura de Jobim cantando la Garota de Ipanema, escuchar su voz recitar líneas de Vinicius y con el tiempo exacto para el acorde de la guitarra de Joao Gilberto, en lo personal no me gustan las versiones de Sinatra, me quedo con un Brasil que no sólo es Futbol o carnaval y con la certeza de que el Bossa es mejor sin su vestido de Nueva York.

Raúl Ríos (MF)