pueril ezquisofrenia

En medio de la turbulencia luminosa y los fatuos efectos del dolby, la fuerza de un personaje: Howard Hughes (o más bien de su locura) lejos de antojarse parafernalia emocional o lumbre pscológica es una mirada que vacila lo irracional y lo puro, una excelente dirección, eso es “El aviador”, y de un solo golpe .

Más de uno estoy seguro piensa que las más de dos horas perdidas en este insulso titulo pueden ser materia de los malos sueños o de los ataques de angustia.

Un Leonardo di Caprio entero, (su cara de niño es un picasso de la demencia), una película de odioso egocentrismo y una descarnada versión de un espíritu atormentado.

Más de uno estoy seguro salió un poco o más loco de la sala del cine yo por ejemplo con mi mania de repetir las frases.

Se llama Martin Scorcese, no nos engañemos, este viejo todavía es capaz de seguirnos asombrando.

De todas formas algunos seguiremos pensando que Gael García Bernal encarnando a un adolescente Che Guevara en motocicleta (Diarios de motocicleta) no hubiera podido competir contra un loco capitalista dentro de la piel de Leonardo, al che vivo le hubiera dado verguenza.

che niño

Para su consuelo Gael no hubiera esperado su invitación a la fiesta de los oscares luego de romper las formas con el insulto a Bush en su discurso por Frida hace dos temporadas, eso a los mexicanos nos hizo sentir menos miserables y orgullosos.

Raúl Ríos (M.F)