Portada de uno de los discos de musica mexicana en yugoslavo

Googleando uno se encuentra con cosas muy interesantes, en este menester me topé con una página muy buena sobre la historia musical de Yugoslavia, nunca nos hubieramos imaginado por ejemplo que en aquel lejano país situado en los balcanes, casi en la cola del mundo a las madres en su dia le cantaran una versión de “Las Mañanitas” traducida en ruso que se llama para efectos prácticos del lenguaje eslavo “Mama huanita”.
La historia va así, en 1948 el líder yogoeslavo Josip Broz Tito (May 7, 1892 - May 4, 1980) fundador de uno de los regímenes nacionalistas más arraigados en la República Eslava, tuvo serias diferencias con el entonces dictador Stalin (Uno de los más crueles íderes sovieticos de la historia) por lo que ordenó cerrar la frontera física y cultural con el resto de los países balcanicos que conformaban la U.R.S.S, Tito al darse cuenta que las mismas creencias y la misma cultura de los que consideró enemigos era la que corría en las venas de su pueblo entonces busco nuevos paradigmas culturales que erraricaran lo que él llamaba contaminación sovietica, (uno de los postulados de la revolución soviética y del socialismo era la conquista de la educación y la cultura por lo que el cine, la música y todo lo que podía estar al alcance del pueblo eran simples instrumentos ideológicos), Tito no reparó en prohibir el cine soviético y la música popular sovietica y empezó a promover artistas que simpatizarán con un tipo de cultura que a él la pareció ideal, sí, se trataba de la música mexicana, la música de mariachis que a su parecer sostenía un ideal común con la revolución Yogoslava. El cine de Emilio (El Indio) Fernández fue un fenómeno de popularidad y sus artístas locales aún ahora son memorables en esa castigada república balcánica.
Así que aquello de los sombreros charros y la ropa que nuestros abuelos usaban fue paradigma para una nueva república.

Dense una vuelta por esta web y disfruten de ver charros y mariachis yugoslavos, tam bragados como los nuestros.