>Navegaciones..

October 30, 2009

Oración en asalto

Filed under: Prosa Dolorosa

Padre Nuestro
Que caminas en las calles enloquecido por el tráfico
Santificado sea tu sombra, /bajo flamboyanes manchando el asfalto.
Bendito sea el templo de tu nombre, de tu santo entierro, en un ataud de cristal para que te vean.

para que te vean

Que cierren tus heridas,
Qué todos los días te brinden una luz de Valproato de Magnesio

Padre suyos que visitan Roma y saludan al santo Papa
De ellos padre, que ofrecen la mano con los dedos anillados

De los otros que no tienen una moneda para darle a Caronte
A los que no llegarán los perros ciegos para guiarlos en la orilla, en la muerte.

Padre mío y nuestro,
que duerme en los puentes peatonales
que se cubre con la luz de las pantallas policromáticas
Padre de los niños que nacieron con SIDA
padre de los pornógrafos
de la monarquía europea
padre de la miseria de Job

que firmas papeles en oficinas
que ordenas secuestros selectivos
que orinas nuestras tumbas
padre de aquellos que aman a Mammon

Miranos a los ojos o a la cuenca donde tuvimos ojos

Que estamos ciegos y desnudos

Y sólo alcanzamos a ver sombras en monitores con estática
Y sólo alcanzamos a mirarte en la miseria de nuestros orines

Padre de aquellos que pisan la justicia

Arropanos desde el frio

Libranos de los buitres.

Raúl Ríos Trujillo

October 18, 2009

Poesía otra vez

Filed under: Prosa Dolorosa, Poesía

(Uno)

Inicio el descenso
Mi sombra es la que te sigue
Eres la puerta a la que llego
A la que me llevan los mapas a mi destino
Un sueño como un ancla lanzada al abismo

Pauso el descenso

El camino al arbitrario color de las flores a tu paso
Luminosa en los bordes

Eres el umbral
Al que llego

y toco
y entro.

(Otro)
Como el perfecto laberinto áureo de un Nautilus que nos enseña el infinito
Reservo para estas horas, el azul y el polen
Como una moneda que recuerda algo únicamente porque se acuñó en una moneda
Un pequeño paso al que sigue otro que sin duda tiene un destino (pero no lo sabe)

Reservo la siembra de una semilla en este verso al que nacerán ojos

Que te vigilan ahora mismo
querido lector,
Qué ahora mismo acarician tus dedos.

(El último)

Bajo el fracaso de los elixires para curar la nostalgia y la locura
En otros tiempos, prosperaba la poesía.

Raúl Ríos

September 19, 2009

El aullido completo.

Filed under: Prosa Dolorosa

Gracias al copyt paste he recuperado la traducción completa del Aullido, poema elental para entender la generación beat como un ente especial en la poética contemporánea. Sin más los dejo para que la disfruten.

“Aullido”, poema de Allen Ginsberg. Traducción inédita de Rodrigo Olavarría.

ALLEN GINSBERG, poeta norteamericano, nació el 3 de Junio de 1926, hijo de Naomi Ginsberg, inmigrante rusa y Louis Ginsberg, poeta. Estudió en la Universidad de Columbia, época en la que entra en contacto con los escritores que, junto a él, serían el núcleo del grupo Beat: Gregory Corso, Jack Kerouac y William Burroughs. En 1957 publica el poema Aullido, libro que es censurado por obscenidad. En 1963 publica Kaddish, poema de largo aliento dedicado a su madre muerta. Durante las décadas siguientes estará en el centro del activismo político, del que se retirará aquejado por una enfermedad que el 5 de Abril de 1997 le cobrará la vida. Otros títulos de la obra de Ginsberg son Reality Sandwiches (1960), Planet News (1968), The Fall Of America (1972), Mind Breaths (1977), Plutonian Ode (1981), White Shroud Poems (1985), Cosmopolitan Greetings Poems (1994), Illuminated Poems (1996)

RODRIGO OLAVARRÍA nace el año 1979 en Puerto Montt. Desde 1997 es miembro del grupo Quercipinión. Entre 1998 y 1999 cursa la carrera de Derecho en la Universidad de Concepción. El año 2000 publica con sus compañeros el libro Quercipinión (Ediciones Lar, Concepción). Durante el año 2001 es becario de la Fundación Pablo Neruda. Poemas suyos han sido publicados en revistas como La Mueca Del Dragón, Cyber Humanitatis y en Pájaro Verde, entre otras. En la actualidad estudia la carrera de Literatura en la Universidad de Chile y se ocupa de la recopilación de la obra de los poetas del grupo “Mandrágora”.
Cyber Nº15 . Grupo Quercipinión.
Ciber Nº11. Creación.

AULLIDO
por Allen Ginsberg

traducción de Rodrigo Olavarría

Para Carl Salomón

I
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,
que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,
intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,
que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos,
que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche,
que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas,
que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios,
que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural,
que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal,
que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África,
que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago,
que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos,
que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo,
que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba,
que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,
que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación,
que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos,
que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo,
que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño,
que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir,
que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada,
que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano,
que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia,
que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago,
que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,
que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo,
que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio,
que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido,
que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery,
que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música,

que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos,
que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología,
que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes,
que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal,
que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo,
que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en sus cabezas cada día por toda la década siguiente,
que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,
que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta,
que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis,
que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor,
que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham,
que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad,
que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes,
que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo,
que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz,
que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba,
que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso,
que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,
que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia,
volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este,
los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna,
con la madre finalmente ****** [i] , y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y a la última puerta cerrada a las 4 AM y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación-
ah, Carl, mientras no estés a salvo yo no voy a estar a salvo, y ahora estás realmente en la total sopa animal del tiempo-
y que por lo tanto corrió a través de las heladas calles obsesionado con una súbita inspiración sobre la alquimia del uso de la elipse el catálogo del medidor y el plano vibratorio,
que soñaron e hicieron aberturas encarnadas en el tiempo y el espacio a través de imágenes yuxtapuestas y atraparon al Arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y pusieron el nombre y una pieza de conciencia saltando juntos con una sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus
para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y pararse frente a ti mudos e inteligentes y temblorosos de vergüenza, rechazados y no obstante confesando el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda cabeza sin fin,
el vagabundo demente y el ángel beat en el tiempo, desconocido, y no obstante escribiendo aquí lo que podría quedar por decir en el tiempo después de la muerte,
y se alzaron reencarnando en las fantasmales ropas del jazz en la sombra de cuerno dorado de la banda y soplaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por el amor en un llanto de saxofón eli eli lamma lamma sabacthani que estremeció las ciudades hasta la última radio
con el absoluto corazón del poema sanguinariamente arrancado de sus cuerpos bueno para alimentarse mil años.

II
¿Qué esfinge de cemento y aluminio abrió sus cráneos y devoró sus cerebros y su imaginación?
¡Moloch! ¡Soledad! ¡Inmundicia! ¡Ceniceros y dólares inalcanzables! ¡Niños gritando bajo las escaleras! ¡Muchachos sollozando en ejércitos! ¡Ancianos llorando en los parques!
¡Moloch! ¡Moloch! ¡Pesadilla de Moloch! ¡Moloch el sin amor! ¡Moloch mental! ¡Moloch el pesado juez de los hombres!
¡Moloch la prisión incomprensible! ¡Moloch la desalmada cárcel de tibias cruzadas y congreso de tristezas! ¡Moloch cuyos edificios son juicio! ¡Moloch la vasta piedra de la guerra! ¡Moloch los pasmados gobiernos!
¡Moloch cuya mente es maquinaria pura! ¡Moloch cuya sangre es un torrente de dinero! ¡Moloch cuyos dedos son diez ejércitos! ¡Moloch cuyo pecho es un dínamo caníbal! ¡Moloch cuya oreja es una tumba humeante!
¡Moloch cuyos ojos son mil ventanas ciegas! ¡Moloch cuyos rascacielos se yerguen en las largas calles como inacabables Jehovás! ¡Moloch cuyas fábricas sueñan y croan en la niebla! ¡Moloch cuyas chimeneas y antenas coronan las ciudades!
¡Moloch cuyo amor es aceite y piedra sin fin! ¡Moloch cuya alma es electricidad y bancos! ¡Moloch cuya pobreza es el espectro del genio! ¡Moloch cuyo destino es una nube de hidrógeno asexuado! ¡Moloch cuyo nombre es la mente!
¡Moloch en quien me asiento solitario! ¡Moloch en quien sueño ángeles! ¡Demente en Moloch! ¡Chupa vergas en Moloch! ¡Sin amor ni hombre en Moloch!
¡Moloch quien entró tempranamente en mi alma! ¡Moloch en quien soy una conciencia sin un cuerpo! ¡Moloch quien me ahuyentó de mi éxtasis natural! ¡Moloch a quien yo abandono! ¡Despierten en Moloch! ¡Luz chorreando del cielo!
¡Moloch! ¡Moloch! ¡Departamentos robots! ¡Suburbios invisibles! ¡Tesorerías esqueléticas!
¡Capitales ciegas! ¡Industrias demoníacas! ¡Naciones espectrales! ¡Invencibles manicomios! ¡Vergas de granito! ¡Bombas monstruosas!
¡Rompieron sus espaldas levantando a Moloch hasta el cielo! ¡Pavimentos, árboles, radios, toneladas! ¡Levantando la ciudad al cielo que existe y está alrededor nuestro!
¡Visiones! ¡Presagios! ¡Alucinaciones! ¡Milagros! ¡Éxtasis! ¡Arrastrados por el río americano!
¡Sueños! ¡Adoraciones! ¡Iluminaciones! ¡Religiones! ¡Todo el cargamento de mierda sensible!
¡Progresos! ¡Sobre el río! ¡Giros y crucifixiones! ¡Arrastrados por la corriente! ¡Epifanías! ¡Desesperaciones! ¡Diez años de gritos animales y suicidios! ¡Mentes! ¡Nuevos amores! ¡Generación demente! ¡Abajo sobre las rocas del tiempo!
¡Auténtica risa santa en el río! ¡Ellos lo vieron todo! ¡Los ojos salvajes! ¡Los santos gritos! ¡Dijeron hasta luego! ¡Saltaron del techo! ¡Hacia la soledad! ¡Despidiéndose! ¡Llevando flores! ¡Hacia el río! ¡Por la calle!

III
¡Carl Solomon! Estoy contigo en Rockland
Donde estás más loco de lo que yo estoy
Estoy contigo en Rockland
Donde te debes sentir muy extraño
Estoy contigo en Rockland
Donde imitas la sombra de mi madre
Estoy contigo en Rockland
Donde has asesinado a tus doce secretarias
Estoy contigo en Rockland
Donde te ríes de este humor invisible
Estoy contigo en Rockland
Donde somos grandes escritores en la misma horrorosa máquina de escribir
Estoy contigo en Rockland
Donde tu condición se ha vuelto seria y es reportada por la radio
Estoy contigo en Rockland
Donde las facultades de la calavera no admiten más los gusanos de los sentidos
Estoy contigo en Rockland
Donde bebes el té de los pechos de las solteras de Utica
Estoy contigo en Rockland
Donde te burlas de los cuerpos de tus enfermeras las arpías del Bronx
Estoy contigo en Rockland
Donde gritas en una camisa de fuerza que estás perdiendo el juego del verdadero
ping pong del abismo
Estoy contigo en Rockland
Donde golpeas el piano catatónico el alma es inocente e inmortal jamás debería
morir sin dios en una casa de locos armada
Estoy contigo en Rockland
Donde cincuenta shocks más no te devolverán nunca tu alma a su cuerpo de su
peregrinaje a una cruz en el vacío
Estoy contigo en Rockland
Donde acusas a tus doctores de locura y planeas la revolución socialista hebrea
contra el Gólgota nacional fascista
Estoy contigo en Rockland
Donde abres los cielos de Long Island y resucitas a tu Jesús humano y viviente de la
tumba sobrehumana
Estoy contigo en Rockland
Donde hay veinticinco mil camaradas locos juntos cantando las estrofas finales de
La Internacional
Estoy contigo en Rockland
Donde abrazamos y besamos a los Estados Unidos bajo nuestras sábanas los
Estados Unidos que tosen toda la noche y no nos dejan dormir

Estoy contigo en Rockland
Donde despertamos electrificados del coma por el rugir de los aeroplanos de
nuestras propias almas sobre el tejado ellos han venido para lanzar bombas
angelicales el hospital se ilumina a sí mismo colapsan muros imaginarios Oh
escuálidas legiones corren afuera Oh estrellado shock de compasión la guerra
eterna está aquí Oh victoria olvida tu ropa interior somos libres
Estoy contigo en Rockland
En mis sueños caminas goteando por un viaje a través del mar sobre las carreteras a
través de América llorando hasta la puerta de mi cabaña en la noche del oeste

San Francisco, 1955-1956

Nota A Pie De Página Para “Aullido”
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
¡El mundo es santo! ¡El alma es santa! ¡La piel es santa! ¡La nariz es santa! ¡La lengua y la verga y la mano y el agujero del culo son santos!
¡Todo es santo! ¡todos son santos! ¡todos los lugares son santos! ¡todo día está en la eternidad! ¡Todo hombre es un ángel!
¡El vago es tan santo como el serafín! ¡el demente es tan santo como tú mi alma eres santa!
¡La máquina de escribir es santa el poema es santo la voz es santa los oyentes son santos el éxtasis es santo!
¡Santo Peter santo Allen santo Solomon santo Lucien santo Kerouac santo Huncke santo Burroughs santo Cassady santos los desconocidos locos y sufrientes mendigos santos los horribles ángeles humanos!
¡Santa mi madre en la casa de locos! ¡Santas las vergas de los abuelos de Kansas!

¡Santo el gimiente saxofón! ¡Santo el apocalipsis del bop! ¡Santas las bandas de jazz marihuana hipsters paz peyote pipas y baterías!
¡Santa las soledades de los rascacielos y pavimentos! ¡Santas las cafeterías llenas con los millones! ¡Santos los misteriosos ríos de lágrimas bajo las calles!
¡Santo el argonauta solitario! ¡Santo el vasto cordero de la clase media! ¡Santos los pastores locos de la rebelión! ¡Quien goza Los Ángeles es Los Ángeles!
¡Santa New York santa San Francisco santa Peoria & Seattle santa París santa Tánger santa Moscú santa Estambul!
¡Santo el tiempo en la eternidad santa eternidad en el tiempo santos los relojes en el espacio la cuarta dimensión santa la quinta Internacional santo el ángel en Moloch!
¡Santo el mar santo el desierto santa la vía férrea santa la locomotora santas las visiones santas las alucinaciones santos los milagros santo el globo ocular santo el abismo!
¡Santo perdón! ¡compasión! ¡caridad! ¡fe! ¡Santos! ¡Nosotros! ¡cuerpos! ¡sufriendo! ¡magnanimidad!
¡Santa la sobrenatural extra brillante inteligente bondad del alma!

Berkeley, 1955

[i] “Aullido”, en su primera edición de 500 ejemplares, no tuvo mayores contratiempos, fue la segunda edición de 3 mil ejemplares, en Mayo de 1957 que fue retirada de las librerías tras ser declarada obscena por el fiscal Chester McPhee quien declaró “las palabras y el sentido de la escritura es obscena” y “usted no querría que sus hijos se cruzaran con esto”. El 21 de Mayo de 1957, el poeta Lawrence Ferlinghetti fue arrestado bajo los cargos de “concientemente publicar y vender material indecente”. El 2 de Octubre del mismo año, la restricción sobre el libro fue levantada y Ferlinghetti fue declarado inocente. Ferlinghetti dijo que Ginsberg dejó los puntos en lugar de “Fucked” como una declaraciòn política en recuerdo del proceso judicial.

August 7, 2009

Soneto tímido

Filed under: Poesía

siempre he tratado de huir de los sonetos, me refiero a los de métrica tradicional (cuatro cuatro, tres tres), no por despreciar la forma clásica (contrariamente me reviste cierto respeto absolutista), empecé a escribir en verso libre casi de forma natural. En muchas ocasiones me vi versando con médida, aún sin proponermelo, ese cierto ritmo creo que se me arraigó en la voz luego de leer a San Juan de la Cruz. Por ahí, casi como un pecado, tengo algunos sonetillos escondidos y a fuerza de remascarlo, nacio este poema endecasílabo, claro también y lo admito, “Piedra de Sol” de Paz tuvo cierta responsabilidad.

Una compañera acostumbrada a cierta poesía me dijo que no entendía el tema y le dije que cerrara sus ojos a la razón y escuchara la música que otorga el endecasílabo, no sé si lo entendió pero asintió y se resistió a usar otro argumento. Sigo creyendo que la poesía es un ente vivo y casi siempre nos llevá a donde quiere ir, a esto me trajo esta noche.

I
La poesía poseía una luz

Un dolor verde ciego y fluorescente

Polvo, fiebre, oscuridad, fuego, carbón
Ahí el azul marino en que abreva
en el mar que inventaron aves tristes
arde añil como la antorcha en la mecha
como en la mecha azul, en el combustible.

Arden agrestes guerreros de Roca
arden gritos desde un eco lejano
desde el fondo de un pozo infinito.

Decir naufragio, decir luminoso

animal-costilla, piedra partida

hueso de la memoria, hueco del mar.
Decir anima, sal, ballena, coral
Decir sé que eres infinita. Así:

Infinita nadas en el estanque
Infinita vuelas en los arboles
Infinita trozo de hierba, flores
Infinita transparente, luz austral
absorto reptil etéreo, lámpara
Acuarimántima, imagen sepia

Adivino rasguños y no encuentro
nada más vivo que no sean los rastros
de antiguos animales domésticos
muertos, sólos, vacío y ternura.

No encuentro nada más que aquellas mudas
palabras desangrandose en las sombras
un pequeño escenario de reptiles
cadáveres putrefactos, ángeles
diminutas bestias del paraiso.

Ensayo sobre lienzos perfumados
estos orines, cercos, soles pétreos
con un furor mineral en las manos
que señalan todo como desde la
otra habitación, aquí, otro espejo.

II

Mis dedos hambrientos planean saltar
al abierto mineral de la herida
de la que más brotaban las palabras
Una sobre de otra, hojas de sal

Sobre las cicatrices, en la roca
los abiertos órganos tibios, blandos
a merced de las larvas del olvido
tibios, diseccionados, limpios del mar
sólo sucumben al básico instinto
de su propia diminutez animal

Ignoran el delirio del insecto
que se eleva sobre la superficie
y desde el propio ser, como es: húmedo
la respuesta a su misterio físico.

Otras son, venas arrastrando savias
como fieras ansiosas de música
abren sus fauces y la encuentran tierna
la fruta resplandeciente, en el centro
de su propio líquido primigenio.

(Agosto de 2009)

June 21, 2009

Mi amor por Dolores O’Riordan

Filed under: Prosa Dolorosa, Poesía

Amo a Dolores O’Riordan hace 16 años cantando “Dreams”, lo sé, la amo tras un caballo blanco como un velo de niebla en la tarde, la siento viva en las imágenes lánguidas de aquel vídeo caminando por Dublín en tanto el cable de su viejo micrófono no termina.

Amo su rostro como el de un ratoncito asustado, su semblante ajeno y luminoso por el carmesí de la tela de su vestido larguísimo, su redonda cabeza exácta y sus labios delgados abriendo paso al grito nasal detenido en la herida.

Amo el que soy los segundos sumergidos en su lamento de sirena irlandesa, el lugar al que me lanza el susurro de su voz diseminando al viento una luz en sepia, una nostalgia básica y temblorosa. La amo entonces absorta y eterna, detenida en los 4 minutos veinte hasta que la canción se pausa al silencio, como si ella, Dolores, se arrodillara en el rincón de sus propios susurros.

Ya quisiera no amarla tanto como entonces y un poco menos quizá, situarla en el vació de mi habitación de adolescente hace 16 años, amo a esa Dolores O’Riordan y no a otra, a ninguna otra.

Raúl Ríos Trujillo

Nota 1.- La canción “Dreams” aunque compuesta años atrás, fue grabada por Dolores y su grupo The Cranberries en el disco Everybody Else Is Doing It, So Why Can´t We? en 1993, hace 16 años, entonces yo tenía 19.

Nota 2.- Ignoro si las calles que Dolores camina en la versión original del vídeo de Dreams, sean de Dublín, para el caso poco me importa

Nota 3.- El vídeo de la canción tuvo dos versiones, la primera es una versión muy simple ochentera y básica, la segunda versión es en la que me he basado para escribir este texto.

Nota 4.- En el segundo vídeo que finalmente fue el que se presentó como original aparecen unos personajes vestidos de negro que caminan con sombrillas oscuras en un prado y desentierran con sus manos la raíz de un árbol mientras son observados por un corcel blanco, esta raíz, resulta ser, luego de ser tocada por la cantante, un jóven desnudo que dormía. Ignoro el significado de los hombres de negro, tampoco identifico el símbolo del caballo ni el de la raíz desenterrada del jóven desnudo pero sospecho para los tiempos políticos de la Irlanda de los 80ś, década en la que fue compuesta la canción, la imágen tal vez tenga alguna referencia patriotica que aluda a la lucha de los rebeldes del Ejército Republicano Irlandés (ERI o IRA) en contra de la corona inglesa, no lo sé, nunca lo sabré.

Nota final.- Dolores se separó de los Cramberries y actualmente canta sola, ha grabado discosasí, se ha convertido en una mujer madura que dejó atrás su pasado de ícono juvenil que rompió moldes para ser una artista más en la escena, ya no la amo como entonces, aun y cuando insista en cantar Dreams en sus presentaciones, por cierto, nunca ha venido a México como solista.

May 23, 2009

Otoño de cuadros en sepia

Filed under: Uncategorized

Abre la ventana, un estallido de silencio

La crisálida sueña que extiende sus alas de colores

desde el fondo del miedo

Afuera la lluvia es un espejo primordial del que asoman los pájaros

El mundo descansa para asumir el estado larval de sí mismo

En el campo,

el otoño adelanta la costra de sepias mariposas volando en derredor

Ya nada espera,

Todo ha sucedido

(como en un cuadro de Renoir)

Y descansan los insectos en la primera piel del estanque

Y cierro la ventana entonces,

/luego que el silencio penetró en la casa

Para habitarnos.

Raúl Ríos (Mayo 2009)

May 6, 2009

El amor en los tiempos del AH1N1

Filed under: Prosa Dolorosa

Son muchas las razones por las que debemos tomar conciencia de que la aparición del virus A/H1N1 es un evento único que cambiará nuestra vida y que algunos comportamientos, a partir de ahora, deberán ser modificados.

Hace unos días escuché en la televisión a una persona preguntar si, después de esta contingencia, habría que dejar de saludar de beso y el médico respondió que, seguramente, luego que esto pase todo volvería a la normalidad. Lo que no explicó es hasta cuándo, en realidad, pasará la contingencia o dejaríamos de tener cuidado para no adquirir el virus.

De acuerdo a los epidemiólogos, la actual contingencia representa el claro de una guerra en contra de un enemigo desconocido. Miles de posibilidades acechan tras el virus entre mutaciones, oleadas de resurgimiento temporales o una reconfiguración que podría volverlo más letal o inofensivo. Lo cierto es que, sin afán de ser fatalistas, la única solución es la prevención y, si para prevenir necesitamos modificar nuestras conductas, ya deberíamos pensar en cómo arreglarnos la vida sin saludos de mano o besos en la mejilla.

(more…)

April 17, 2009

Poética II

Filed under: Prosa Dolorosa

Con lágrimas de tiempos

Y la cal de mis días

Yo hice el cimiento

De mi poesía.

 

Y en la perspectiva

De vida futura

Erguí en carne viva

Su arquitectura.

 

No sé bien si es casa

Si es torre o si es templo

(Un templo sin Dios…)

 

Pero es grande y clara

Y es de su tiempo

Entrad hermanos míos

Adentro

Vinicius de Moraes

 

PD.- Cierto, estoy clavado con las poéticas últimamente, tengo muchísimas, las iré sacando poco a poco acá.

April 15, 2009

Protected: El boom de Jaime Sabines

Filed under: Prosa Dolorosa, Poesía

This post is password protected. To view it please enter your password below:

Jair Cortez

Filed under: Prosa Dolorosa

El poema después del salto.

Prólogo

Como un alacrán de agua descendiendo por tu rostro,
un signo en el muro
que creciera hasta convertirse en la penumbra
y el vaticinio de la muerte.

Como una gota de leche negra
asomándose por el pezón enmohecido de la roca,
el odio inicia
y sobre el mundo se derrama.

 

(Un poema de Jair Cortez)

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Ian Main